26 agosto 2020
España
diariodehuelva.es
Bingo
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La pandemia reduce a la mitad el negocio de los bingos de Huelva

(España).- Muchos son los sectores que tiemblan desde que el virus del Covid-19 apareció en nuestras vidas. Pérdida de clientes, plantillas de trabajadores a mantener, desembolsos económicos específicos… Todo suma a que el sector de los bingos sufra de lleno las consecuencias más directas del coronavirus.

A pesar de la reapertura de los establecimientos, allá por el mes de junio, los locales de juego han visto reducida su actividad entre un 50 y 60 % debido a la caída de clientes. Algo que se hace notar en la propia recaudación, provocando unas perspectivas de futuro poco halagüeñas.

“Lo hemos notado mucho. Hemos bajado en asistencia entre un 40 y un 45%” nos cuenta José Manuel Piñeiro responsable de los dos únicos bingos que existen en Huelva capital.

Locales con tanta solera como la Sala Círculo, situada en la calle Rico, o la Sala Tenis, situada en la calle Muñoz de Vargas, sufren el desgaste de una situación que a la larga está trayendo más perjuicios que alegrías. “Nosotros tenemos establecido un aforo limitado debido a las indicaciones del sector y ni por asomo nos hemos acercado al aforo máximo que tenemos permitido“, añade José Manuel.

Y no será por medidas de seguridad ya que en ambos locales se ha desembolsado una cantidad muy importante de dinero que se ha invertido en material de protección y desinfección; además de la adecuación de las mesas y de la propia sala.

“Desde siempre hemos tenido un control de acceso donde nadie entraba sin identificarse. Ahora con el tema del Covid lo hemos intensificado; sobre todo con los accesos y salidas para evitar que los clientes se encuentren”, añade José Manuel mientras relata las distintas medidas de seguridad que han adoptado.

“Además tomamos la temperatura, ofrecemos bolígrafos que no se reutilizan, hemos instalado varias peanas con gel hidroalcohólico, donde hemos invertido una cantidad bestial de dinero, y hemos instalado mamparas de metacrilato que evitan el contacto de los jugadores en la mesa sin perder la visión de la sala. Nos lo hemos tomado muy enserio”, concluye.

Los mayores de 60 años, los más perjudicados

Sin embargo, el problema que tiene este sector es que su público más abundante es también el más vulnerable en esta pandemia provocada por la Covid-19. Los mayores de 60 años han renunciado a visitar estos locales debido al miedo generalizado que existe entre este sector de la población.

Hay muchos clientes que tienen miedo a contagiarse. Tenemos clientes muy habituales que no vienen a nuestros locales pero que tampoco van a bares o cafeterías. Nosotros ante eso lo único que podemos hacer es poner todos los medios para que el cliente se sienta seguro. Lo principal es que el cliente, vuelva o no, se sienta seguro y a gusto. Y en ello estamos todos los empleados”, concluye José Manuel.

Además, jugar en grupo y en compañía es una característica fundamental del bingo que entra en contradicción con la distancia social. Otra causa que se refleja en la baja asistencia; ya que es un juego que, según una encuesta elaborada por GAD3, el 56% de los españoles considera que forma parte de la cultura española. 

El único de la provincia, cerrado

Mientras en Huelva se sigue luchando por sobrevivir, en la provincia se ha claudicado durante la lucha. Por ello, la única sala de bingo de la provincia de Huelva que existía a día de hoy (situada en Isla Cristina) se encuentra cerrada temporalmente.

Provocando que en apenas 5 años se haya pasado de tener cinco salas en toda la provincia a sólo dos (situadas en Huelva capital).

Reclamaciones a las administraciones

Por ello, desde el sector, se pide algún tipo de medida o incentivo que les ayude a salvar este bache; ya que según la Conferencia Española de Organizaciones de Empresarios del Juego del Bingo (CEJ Bingo), en España se censaron 323 salas en 2019 frente a las 405 que permanecían abiertas en 2010 y al casi millar en 1992. Actualmente en Huelva capital sólo existen dos.

Además, sobre los bingos pesa también las restricciones horarias que afectan a otros negocios como bares o terrazas. Y aunque corresponde a las comunidades fijar el horario de cierre y garantizar que no hay actividad de ocio nocturno, es muy difícil pensar en jugar unos cartones de bingo a plena luz del día.

Es cierto que los bingos onubenses están preparados para cumplir con todas las medidas de protección sanitarias exigidas, resumidas en un protocolo llamado ‘Covid Free’, pero si nadie lo remedia y sus clientes no regresan, los bingos tendrán unas condiciones de funcionamiento muy difíciles de mantener.