Indicó que un logro del 2017 –en alianza con el Ministerio de las TIC, la Policía y la Fiscalía– es haber sacado de circulación alrededor de 380 páginas ilegales que ofrecían apuestas. “Necesitamos que si hay operadores, sean legales”, recalcó el funcionario.
Crecimiento a la vista
El Presidente de Coljuegos adelantó que el año culminará con un 10% de crecimiento en el recaudo de recursos por juegos de suerte y azar, al pasar de 1,5 billones de pesos entregados por el sector al Estado en forma de transferencias por derechos de explotación e IVA durante el 2016, a 1,65 billones aproximadamente en el 2017.
“El año pasado crecimos un 25%, o sea que si consideramos dos años en que se crece entre 35% y 40%, se muestra que es un sector que está aportando recursos para la salud, se está formalizando y además está generando unas políticas de juego responsable”, sostuvo.
Otro avance de este año fue la implementación del nuevo plan de premios del Baloto, que se dio con el argumento de que su matriz de ingresos estaba agotada y tendía a disminuir.
Los departamentos no estaban de acuerdo con ese cambio, pues vaticinaban que les quitarían clientes; sin embargo, seis meses después de entrar en vigencia, Pérez aseguró que ni el chance ni las loterías han perdido apostadores, por tratarse de un perfil de jugador diferente. Por el contrario, aseveró que los ingresos en ambos casos han aumentado debido a las herramientas que les han dado, como la posibilidad de hacer ventas por internet y de cobrar por premios adicionales.
Hay que tener en cuenta que del sector de juegos de suerte y azar hacen parte los casinos, locales de bingo, las loterías, el chance y los sorteos novedosos (categoría en la que están el Baloto y los juegos online).
Estudios recientes elaborados por Coljuegos han revelado que este le inyecta a la economía nacional más de 13 billones de pesos, produciendo un retorno de entre 90% y 94% para los apostadores.
La perspectiva para el 2018 es incrementar en un 10% a 12% las ventas de los operadores y los ingresos para el Estado.
Según Pérez, otro objetivo es disminuir los tiempos de respuesta hacia los clientes de Coljuegos, que son los operadores, “de manera que puedan tener flexibilidad en el manejo de sus inventarios y seguir generando recursos para la salud”.
En ese plan, no se descarta que lleguen nuevos actores al negocio.“Un sector se desarrolla con la competencia y queremos que haya muchos ‘actores’, porque eso beneficia a los jugadores”, puntualizó el Presidente de Coljuegos.