Muchas, desde luego. Lógicamente, todo se debe a la gamificación, el complejo mecanismo que ha permitido, entre otras cosas, reducir las diferencias entre los juegos de casino y los típicos juegos de consola.
La gamificación sólo ha sido el punto de partida de un cambio que luego ha involucrado aspectos gráficos, de vídeo, de sonido y de jugabilidad. El resto lo ha hecho la tecnología: de Adobe Flash Player al lenguaje HTML, de los routers al Wi-Fi, del 3G al 5G, ahora inminente y destinado a cambiar, a reescribir de nuevo la historia de un sector, el del juego, que no se cansa de las novedades. La mencionada Inteligencia Artificial, hoy fundamental para la recogida de datos y las medidas de prevención, junto con la realidad virtual aumentada, representan la nueva frontera que el sector del juego está explorando.
Así los operadores han podido poner en práctica las herramientas de que disponen y enriquecer su oferta. Bwin Casino, por ejemplo, uno de los líderes de la industria del juego, puede presumir de una oferta superior a la media, aprovechando además la colaboración de las mejores casas de software del mundo, entre ellas Novomatic e NetEnt, además de tener su propia marca de desarrolladores bwin.party.
En los últimos años el operador ha implementado su propuesta, añadiendo por ejemplo la sección de casino en vivo, en la que se reproduce el ambiente de un casino físico pero sentado cómodamente en casa. El mismo modo se ha aplicado a las tragaperras, pero también a otros juegos típicos como el blackjack o la ruleta con crupier en vivo. Todo para el único disfrute del usuario.
